El Médico. El Musical

 

 

Bienvenidos a la experiencia de «El Médico» y sí, es toda una experiencia para  los sentidos. Anoche fuí a ver por segunda vez a «El Médico» y he de deciros que ví un musical totalmente diferente, con muchos más detalles, matices y muy madurado a fuego lento.  Desde que entras en el Teatro Nuevo Apolo hasta que sales todo el personal del teatro se preocupa porque esta experiencia sea única.

Gerónimo Rauch, Rob J. Cole, nos llevó de la mano por medio mundo desde Londres a Isfahán, que decir de él, su fama le precede. Como bien dicen «tenía un don que cambió la historia», un torrente de voz, con una potencia y fuerza que a día de hoy es difícil de igualar y que nos hizo emocionarnos y tener los sentimientos a flor de piel.

Teresa Ferrer, Mary, nos hizo meternos en la piel de una enamorada que haría cualquier cosa por su Rob J. Cole, que nos deleitó con una interpretación magistral demostrando los talentos que tenemos en España.

Joseán Moreno, Barber, para mí es uno de los personajes más importantes junto con Ricardo Truchado, Avicena. Son los maestros superados por su alumno y que solo verlos en escena te hacen quedarte boquiabierto porque llenan el escenario con su presencia y al cantar, interpretar… te hacen trasladarte a la historia que nos están contando.

El elenco infantil es el que más me impresionó ¿cómo niñ@s tan pequeñ@s pueden hacerse tan grandes al subir a un escenario? y conmovernos, hacernos reír y en definitiva sentir; Enhorabuena Alicia María Scutelnicu,(Rob J. Cole), Sandra Martinez (William/Rob James Cole) y Karina Scutelnicu (Anne Mary/Rob James Cole) porque en vosotras está el futuro de los musicales.

En «El Médico» se hace magia y sí, literalmente,  porque les enseño Jorge Blas. Pero no me refiero a este tipo de magia, me refiero a que para que todo este magnífico musical encaje hay una maquinaria detrás, la que nunca se ve, formada por muchas personas; Hay un foso con 18 músicos que tocan en directo y dirigidos en la noche ayer por el maestro D. Ángel Dominguez Mora, que sin ellos sería imposible concebir esta gran obra, también hay técnicos de iluminación,sonido…que nos hacen estar en Londres, en el desierto o en Isfashán

Desde mi punto de vista uno de los momentos más increíbles es la tormenta de arena, ví una tormenta de arena real; fijaos si estaba tan metida en la historia que llegué a sentir el frío y el viento y creo que hasta trague un poco de arena. Para recrear este momentazo se necesitan muchos trabajadores.  Todos los actores, el equipo creativo, el equipo de producción, personal de montaje (maquinaria, reagers, iluminación,ingenieros), staff…infinidad de personas que hacen que vivamos momentos como reales y que nos hagan dudar si estamos en el desierto luchando por sobrevivir o viéndolos desde la comodidad de nuestras butacas.

Solo deciros que pienso volver una tercera vez, solo por ver si siguen sorprendiéndome y porque este peculiar médico, te cura todos los males..porque como bien dicen ESTÁ ESCRITO EN LAS ESTRELLAS!!

 

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